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Abdala saca la cara por las nuevas generaciones, G-Rowell presenta TBT

    Un murmullo abandonado corrió entre profesionales de la música ante el anuncio de la presentación por el Sello Unicornio de Abdala del disco “TBT” de G-Rowell, ¿joven? ¿urbano? ¿deportista? Y ante la otra canción que se pregunta a dónde vamos a parar, un comunicado de prensa puso todo en zona de confianza, cuando se conoció que el maestro Juan Manuel Ceruto era el productor musical.

    Ya #Pistacubana conocía a G-Rowell pues su registro en el portal data de mayo del 2018, con dos canciones que lograron el Top100. Solo de interactuar con él se ganó el cariño por su inteligencia y modo peculiar de abordar la música urbana, la que por lógica debe preferir por una cuestión generacional.

    En el eterno dilema de ¿qué hago para escucharme?, no escogió el camino fácil de cantar escándalos buscando un cupo en el selecto club de los gritones intranquilos, sino que decidió crear y esperar un milagro, milagro que le fue dado cuando tuvo la feliz iniciativa de acceder al mundo de la música como asistente de grabación en los mismos estudios que años después le abrió las puertas y donde conoció y disfrutó de excelentes profesionales. Lo demás es el clásico guión de esfuérzate y lo lograrás, porque de nada sirve un empujón si no sabes andar por ti mismo.

    G-Rowell es el claro ejemplo de que los recorridos sirven para aprender y que escuchar palabras mayores o mejor, de los mayores, da frutos. “TBT”, cuyo indescifrable nombre parte del hashtag #TBT, que significa “fue un jueves” o "jueves de antaño", marca el día que en lo personal G-Rowell empezó a creerse el sueño de tener un primer fonograma, gracias, según declaró la directora de Abdala, a la propuesta de Juan Manuel Ceruto, que desde los inmensos proyectos musicales que ha concebido y al calor de la cotidianidad, supo mirar al chico con respeto y consideración. Lo demás es el resultado que se hizo realidad el pasado 6 de agosto en el Café Miramar, ante una prensa ávida de saber todo lo posible sobre la propuesta.

    El disco posee diez canciones, todas de la autoría de G-Rowell, que van desde lo urbano, lo que prefiere hacer el cantautor, hasta la salsa, sin olvidar la balada o el R&B, y sutiles roces al trap y el pop. Y si bien el disco es disfrutable y hermoso, pudo arriesgarse más, ese desafío que de seguro G-Rowell traía dentro y le fue contenido para no exceder la oportunidad. Por eso, de las propuestas, prefiero “Tiempo al tiempo”, una fiesta de momentos, uno de los temas más G-Rowell del disco, donde más confianza se otorgó, sin dejar de destacar “Fantasía” , “Curiosamente” y “Miedo”, todas un veradero punto de partida para el disco cubano por permitir que determinadas sonoridades confluyeran.

    Ya era hora de sacar la cara por estos jóvenes que vienen con una formación popular, y que sienten en lo urbano su realización y estilo. Además, que otra cosa han escuchado desde el nacimiento, por más que nos esforcemos en tapar el sol con un dedo o dos.

    Lo verdaderamente difícil para G-Rowell y su Banda .G (lo de G es su obsesión con su apellido González) es lidiar con la cotidianidad de conseguir actuaciones donde exhibir su talento y sobre todo el ganarse la confianza de la radio, la televisión y la prensa, necesitada de nuevas miradas hacia lo nuestro, porque como dice una de las canciones del fonograma “No alcanza”.

   

@pistacubana|

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