La obra “Será”, defendida por Annys Batista y del autor Roly Rivero, logró el Gran Premio del Festival de Composición e Interpretación Adolfo Guzmán 2019 que en su última jornada intentó, como pudo, salvar algunas de sus incoherencias que dividieron los criterios a favor o en contra del rescatado evento, eso si, con una excelente realización e invitados que lo dieron todo en escena, al contrario de los competidores que fueron abducidos por la dirección de arte.
Según el dictamen del jurado, la canción ganadora conquistó la cima “gracias a su buena letra, hermosa melodía y una interpretación que fue creciendo y creciendo para llegar a lo más alto”, un criterio muy elemental y que no demostró un destaque por encima de las restantes, sacando a flote como en Cuba logran coexistir en el mismo espacio el talento y la mediocridad.
“Haciendo fe” por Dúo Iris y firmada por sus integrantes, logró el segundo lugar, y la favorita de #Pistacubana “Tentaciones” del autor Roberto Novo y defendida por Jailer Martín, ocupó el tercero, en una final donde ninguno de los competidores hizo su mejor presentación, quizás por el exceso de elementos en escena que los llevó a una secuencia de acciones un tanto complicadas o el consabido nerviosismo, especie de tabla de salvación ante nuestra falta de rigor.
Excelentes canciones quedaron en el camino, y otras de peor factura llegaron a la fase final por un cuestionado sistema de evaluación que dividió, como un evento deportivo, cada grupo de obras, que debieron competir entre si, sin importar la calidad del resto. De esta manera la ganadora fue la ocupante de la sexta posición en la fase preliminar, en tanto el tema que ocupó la posición #16 logró ser finalista y, si no bastaran los dos ejemplos, una de las mejores punteadas no llegó a la final. Y hay más, si el tema ganador hubiera estado en la tercera semifinal, quizás no hubiera clasificado.
Por otra parte Adalberto Álvarez intentó, en nombre del jurado y para acallar las críticas más importantes, explicar qué se premiaba, si la interpretación o la composición, algo que por la estructura del concurso nunca quedó claro. ¿Por qué no premiar ambos elementos por separado?
La final, donde compitieron algunas excelentes canciones, voló alto al incluir petición de matrimonio, autoloas a la Banda Gigante, que sigue dejando en el aire qué pasó con la Orquesta del ICRT, el Ballet de la Televisión Cubana y el Coro del ICRT, totalmente ausentes en ninguna de las extensas jornadas que poco a poco fue perdiendo espectadores y ganando algún que otro.
Ni Abel Geronés con su monumental “Giselle”, o “Tentaciones” defendida por Jailer Martín lograron el lugar merecido, y la curiosa “En abril” por Frank Luis Travieso quedó en el camino, aunque pareciera una de las mejores composiciones del certamen.
Sin embargo, hay que destacar al jurado por saber defender sus puntos de vista, aunque es lamentable que algunos honorables demostraran pocas cualidades para la expresión con frases manidas y que mostraron pobreza en el lenguaje.
La mejor noticia es que se hayan concebido videos-clip para las seis finalistas, dirigidos por grandes realizadores del género, y que estos temas hayan sido grabados con calidad de grabación en el muy promocionado Estudio D´Bega. Ojalá que podamos acceder a estos contenidos en #Pistacubana para literalmente inundar el país con los sencillos.
En sentido general la calidad del concurso la aportó la composición, y su peor parte, la interpretación, aprisionada por un audio de calidad variable y una banda que por momentos no se escuchaba y un coro deslucido, sobre todo en el apoyo a los temas bailables, los cuales, sin excepción, quedaron en el camino.
Excelente factura televisiva, que logró sortear, ni Palmas y Cañas pudo, la crisis energética, y primer intento de un evento que quizás cambiándole el nombre pudiera mantenerse, ojalá que con más transparencia a la hora de explicar cómo se decidieron obras e intérpretes a competir, y que realice un sorteo sobre los elegidos a competir por jornada.
El dilema Luna o no, me quedo con su propuesta, no porque baile y cante, porque apenas lo hizo, sino porque supo repetir los mismos parlamentos una y otra vez con gracia y sensibilidad, y al menos trasmitió empatía y sencillez. Realmente algo ata nuestros guiones y sospecho que es la tortuosa grabación entre tantos calores y carencias, o es que quizás todo el mundo no puede improvisar o no se lo permiten.
Y de los homenajes, que merecen todo un artículo, exhortar a algunos invitados que se preparen mejor y sean coherentes con el prestigio que han conquistado. En ese sentido destacamos a Mayito Rivera, Ivette Cepeda, Liuba María Hevia y Osdalgia que brillaron sobremanera en sus roles. En los peores casos los elegidos no respetaron al homenajeado o no estudiaron bien lo que estaban representando, aunque, en honor a la verdad, la selección de repertorio fue impecable, quizás un mérito del evento.
La dirección de arte, incluyó pantallas y otros elementos, como nieve, otoños, guirnaldas, bosques místicos, partículas Oscars, muebles, cortinas, lámparas, y asociados, que para el público medio, ávido, paquetero, y a la vez carente de destellos en la programación habitual, seguro fue atractivo. La propuesta televisiva y el diseño en sentido general muy adecuado, con una línea conceptual mantenida desde la presentación, hasta la edición y excelente uso de la voz en off. También excelente trabajo de la informática que no colapsó ante tanta avalancha de votos y visitas, y supo atender muy bien las redes sociales.
El premio de la popularidad recayó en Dúo Saudade y su tema “Pretexto” que no creemos salga del marco del evento, a pesar de los cientos de miles de votos que por torrentes acumularon por horas. ¿Acaso nos nos hemos dado cuenta de que los herederos de CimaFunk, Descemer Bueno o Polo Montañez pudieran estar de cuerpo presente? Hay que tener mucho cuidado con lo que se comunica sobre la obra o repercusión de los jóvenes músicos.
Si nos preguntaran, ¿queremos otro Guzmán 2020 o 2021? Síii, y con igual equipo de trabajo. Solo ellos saben desde la insatisfacción, o todo lo contrario, qué pudieran hacer para mejorar el show televisivo, porque de las obras se tienen que encargar los compositores que ojalá salgan estimulados de esta temporada.
Ahora llega una nueva etapa donde se sabrá el impacto o no del concurso en la vida de estos autores e intérpretes, que tuvieron una larga temporada de mucho estrés y sobre todo llena de ilusiones.
#Pistacubana está dispuesta a socializar las veinticuatro obras desde ahora mismo.




Comparto en su general lo escrito . Es cierto todo lo q exponen. Pero... el Guzmán no debe cambiar de nombre eso no!! Lo q tienen q cambiar es : La orquesta La presentadora Los cantantes El jurado Las canciones. Presenten un mejor contenido en los próximos 2020 2021 2022 2023.... "Será" es una canción sin ningún elemento q la haga popular ni siquiera seguida. Había otras mejores, por ejemplo "Tentaciones" con un mal dado tercer lugar. Lo mejor de la noche final : las canciones de los Guzmán anteriores . ESAS SI SON CANCIONES !!!! GRACIAS
Aunque haya tenido sus lados flacos el concurso me pregunto...con qué moral este sitio va a criticarlo cuando en este sitio se promueven "cantantes" tan sobrados de talento como Raúl Lora o Yoyo Ibara....Por favor
Comparto todos los criterios expresados por usted. Faltó el necesario equilibrio entre la moda y la sobriedad, que se objetiva necesariamente en el perfil del evento. Aclaro, no estoy en contra de los grandes show, pero la mesura es de buen gusto.
Adri, Pistacubana es el reflejo de la radio y la televisión cubana. Son ellos quienes promueven a los artistas. Nosotros somos un reflejo de los medios y no podemos excluir a ningún artista. Nunca nos cuestionamos el talento de nadie, solo el desempeño que es otro asunto bien distinto. Gracias por su comentario.