Uno a veces cree que todo es coser y cantar en la música. "Dial" ha sido precisamente el disco de los dolores de cabeza de Buena Fe. ¿Por qué?
Sencillamente porque no tuvo la acogida esperada a pesar de lo interesante de sus propuestas. Es como si de pronto Buena Fe se quedara fuera de la repartición de suertes.
El sencillo "Acompáñame" es excelente, no se puede decir otra cosa, tanto su letra como su línea melódica son de elogio. Un detalle de este tema es como Israel Rojas le dio protagonismo al arreglo musical, extraña fusión de lo clásico con la música popular cubana, con un toque que no se veía desde Afrocuba con Silvio Rodríguez. ¿Y no se supone que eso deba inquietar?
Por si o por no, "Acompáñame", ni siquiera en su ardid audiovisual de unirse a La Colmenita logró atrapar a las masas, y tampoco a quienes torean a las masas.
El caso es que "Dial" se va de frecuencia y salvo "La culpa" con un Ián Padrón de fuerza, de una irreverencia que merece medallas, será otro disco perdido en este país como perdido fue "Amigos" de David Blanco o perdido pudiera ser "180 grados" de Baby Lores si no se dedica en cuerpo y alma.
Ahora me permito acompañar a Buena Fe en su duelo, y felicito a los que tuvieron la suerte de disfrutarlos el 12 de agosto o en Miami el pasado 18 de septiembre. Como dice la canción: "la música para la República a lomo de mulo o por internet." Sigan haciendo lo música que sueñan, muchos con sus auriculares lo disfrutan y bastante.





El articulo es una percepción más, percepción al fin no es fiel a la realidad. Yo también a-com-pa-ño a Buena Fe, con su disco Dial, para nada en su supuesto duelo, porque no lo están. El disco estuvo repleto de canciones de acorde a su nivel, con la sencillez, la perspicacia y la buena fe que los caracteriza, pero bueno, claro, es mi percepción.